En los años 90, el mundo de la cirugía estética experimentó una revolución sin precedentes y dos médicos se convirtieron en los pioneros de esta transformación. La historia sigue a los doctores Robert S. Dorr y William L. "Bill" Groff, dos cirujanos plásticos que, al principio, son unos convencionales con una vida profesional tan recta como sus bisturís. Pero todo cambia cuando son testigos de la creciente demanda por el aumento de senos.