En un pequeño pueblo, un frustrado jugador de fútbol americano, interpretado por Robin Williams, vive anclado al pasado, obsesionado con un partido de su juventud que resultó ser un desastre. Este evento marcó su vida y lo convirtió en el hazmerreír del pueblo. Con la llegada de un reencuentro de la escuela secundaria, decide que es el momento de redimirse y volver a jugar el partido, con la esperanza de cambiar el resultado y demostrar que todavía tiene lo que se necesita.