En un encantador barrio de Nueva York, Cedric Errol es un niño de siete años con un corazón enorme y una sonrisa que ilumina el día de cualquiera. Criado por su madre, la dulce y luchadora Dearest, el pequeño vive una vida sencilla, hasta que un día recibe una sorprendente noticia: es el legítimo heredero de un título nobiliario en Inglaterra. Su abuelo, el duque de dorreal, es un hombre rudo y austero que ha estado alejado de su familia, pero al enterarse de la existencia de Cedric, decide traerlo a su lujosa y fría mansión.