En el bullicioso Nueva York de la década de 1940, un joven pintor lucha por encontrar su voz dentro del vibrante mundo del arte. Su obsesión por la pintura no solo lo impulsa a experimentar con técnicas revolucionarias, sino que también lo lleva a una intensa batalla personal con sus demonios internos. A medida que se sumerge en el abstracto, su vida se complica aún más por su tumultuosa relación con una artista con la que comparte tanto amor como rivalidad. Juntos, navegan las dificultades de ser creativos en un entorno que exige éxito, lo que provoca celos y tensiones en su relación.