En una búsqueda desesperada por revitalizar la imagen de un partido político maltrecho, un senador de Washington, Mays Gilliam, se convierte en el inesperado candidato a la presidencia tras la muerte del actual candidato. Interpretado por Chris Rock, Mays es un hombre común que nunca se imaginó en un papel tan alto. Con una campaña llena de tropiezos y situaciones incómodas, Mays debe lidiar con la presión de sus asesores políticos, que pretenden convertirlo en un títere perfecto, mientras él intenta mantener su autenticidad y conectar con la gente común.