En una vibrante y caótica Hong Kong de los años 90, un grupo de detectives de la unidad de delitos graves se enfrenta a una serie de casos que desafían las leyes y la moralidad. La historia sigue a varios personajes, cada uno con su propio bagaje emocional y problemas personales, mientras intentan desentrañar una red de crimen organizado que amenaza con desbordarse en la ciudad. La presión es palpable, ya que cada decisión que toman puede tener consecuencias fatales.