En el Japón feudal, un samurái sin honor llega a una casa de una poderosa familia, solicitando el derecho a realizar un ritual de suicidio honorable, conocido como hara-kiri. Con un pasado marcado por la deshonra y la pérdida, el guerrero busca redimir su nombre y encontrar la paz. Sin embargo, su petición despierta el interés de los miembros de la familia, quienes lo miran con desdén por ser un ronin, un samurái sin amo.