Durante el rodaje de una película, la protagonista muere trágicamente. Su marido y su hijo adolescente Jeff deciden abandonar la gran ciudad e instalarse en un pueblo de Maine, donde el padre ejercerá su profesión de veterinario. Allí Jeff conoce la historia sobre el cementerio maldito. Cuando el padrastro de su amigo Drew, el alguacil del pueblo Gus Gilbert, mata a su perro, los chicos lo entierran en el cementerio indio, en un intento por traerlo de vuelta a la vida..
Louis Creed, su esposa y sus dos niños se instalan en una vivienda próxima a una carretera con mucho tráfico. Cerca de la casa hay un sendero que lleva a un cementerio de animales y también a un antiguo cementerio indio; según la leyenda, los que sean enterrados allí volverán a la vida. Cuando uno de los niños muere atropellado por un camión, Louis decide enterrarlo en el cementerio indio.