En esta encantadora secuela, nos encontramos con Scamp, el juguetón y rebelde hijo de Lady y el Tramp. A pesar de vivir en un hogar cariñoso, Scamp siente que la vida de perro doméstico no es para él y anhela la emocionante libertad de la calle. Un día, decide escaparse y se lanza a la aventura, donde rápidamente se cruza con un grupo de perros callejeros liderados por un carismático y astuto can llamado Buster.