En un pequeño hospital psiquiátrico de principios del siglo XX, un científico aficionado, el Dr. Marjorie, busca desesperadamente una forma de experimentar con la mente humana. Al enterarse de un nuevo tratamiento que permite a los médicos acceder a los pensamientos de los pacientes, decide llevar a cabo una arriesgada investigación. Su objetivo es demostrar que los locos pueden ser capaces de desarrollar habilidades superiores, a pesar de su condición.