En el bullicioso entorno de Chicago, un famoso abogado, las luces de la ciudad lo iluminan todo, pero su vida da un giro inesperado cuando se le asigna la defensa de un joven acusado de un horrendo crimen. El chico, un monaguillo llamado Aaron, es encontrado cerca del cadáver brutalmente asesinado de un sacerdote. A simple vista, parece ser el culpable perfecto, pero poco a poco, el abogado descubre que hay más en esta historia de lo que parece.