En el Londres de principios del siglo XX, el afamado dramaturgo J.M. Barrie enfrenta una crisis creativa que lo sumerge en una profunda insatisfacción personal. Su vida, marcada por el éxito en el teatro, se siente vacía y monótona. Todo cambia cuando conoce a la viuda Sylvia Llewelyn Davies y sus cuatro hijos, quienes le enseñan a volver a ver el mundo a través de la imaginación y la inocencia infantil.