En la Alemania de los años 40, un grupo de jóvenes con una pasión desbordante por la música y la danza se encuentra en el epicentro de un torbellino histórico. Estos chicos, conocidos como "Swing Kids", se rebelan contra el régimen nazi a través de su amor por el swing, un estilo de música prohibido que simboliza la libertad y la individualidad en un mundo que intenta uniformar todo. A medida que se organizan clandestinamente para bailar y expresar su espíritu rebelde, se forjan lazos de amistad y camaradería que desafían la opresión que los rodea.