En esta emocionante secuela, Annie Porter, la valiente pasajera del bus de alta velocidad, se prepara para un relajante viaje en crucero con su nuevo novio, un oficial de policía llamado Alex. Todo parece idílico mientras navegan por el océano con lujo y estilo, pero la tranquilidad se rompe de inmediato cuando un pirado de la tecnología llamado Geiger toma el control del barco. Este loco genio ha instalado un sistema informático capaz de hacer que el crucero navegue a toda máquina sin poder ser detenido.