Un investigador privado llamado Tom se embarca en una inquietante misión cuando un cliente le pide que examine una película de ocho milímetros encontrada en la casa de un difunto millonario. Lo que parece ser un simple encargo se convierte en una pesadilla cuando descubre que la película contiene una grabación de un asesinato brutal y un posible vínculo con un oscuro mundo de pornografía y snuff films.