En la turbulenta Europa de finales del siglo XV, una joven aristócrata, hija de Enrique VIII, se enfrenta a un mundo lleno de intrigas, conspiraciones y traiciones. Tras la prematura muerte de su hermana, ella se ve obligada a asumir un poder que no buscaba, pero que la historia ha dictado para ella. La chica, con una mezcla de inocencia y astucia, se convierte en la reina de Inglaterra en un momento de crisis.