En un mundo donde la tecnología es parte esencial de nuestras vidas, un padre amoroso, David Kim, se enfrenta a la angustia cuando su hija adolescente, Margot, desaparece misteriosamente. Desesperado y sin pistas físicas que lo guíen, David recurre a las herramientas más modernas para encontrarla. A través de una pantalla, el espectador se sumerge en su búsqueda, pues la historia se desarrolla completamente en forma de pantalla de computadora, donde vemos correos electrónicos, videollamadas, mensajes de texto e incluso publicaciones en redes sociales.