Cuando un prominente diplomático de Hong Kong es secuestrado en Los Ángeles, el FBI no parece tener ni idea de cómo manejar la situación. Así que, en un intento de resolver el caso, deciden llamar a un detective de la policía local, James Carter, un tipo chispeante y lleno de energía que disfruta de un poco de acción. Pero, en un giro inesperado, el gobierno chino envía a su propio oficial, el Inspector Lee, un experto en artes marciales que prefiere los silencios que las palabras.