En un mundo donde la vida de dos hermanos se siente más monótona que una tarde de domingo, deciden dar un giro radical a su rutina convirtiéndose en los más singulares ladrones de bancos. La historia sigue a Joe y a un cómplice, que comienzan a llevar a cabo sus robos de manera poco convencional: en lugar de ser violentos y rudos, optan por una estrategia más entrañable. Su modus operandi consiste en enamorar a las empleadas de las sucursales que atracan, haciendo que se sientan especiales en lugar de aterrorizadas.