En una tranquila suburbia de los años 50, dos adolescentes, David y Jennifer, se ven arrastrados a una serie de eventos inesperados cuando accidentalmente activan un misterioso televisor. Sin querer, son transportados a un mundo en blanco y negro que parece sacado de una serie de televisión de la época, donde todos los habitantes llevan una vida monótoma y perfectamente ordenada. Al principio, los dos disfrutan de la inocencia y simplicidad del lugar, pero pronto se dan cuenta de que hay mucho más bajo la superficie del idealizado pueblo.