Megan es la chica perfecta: popular, capitana del equipo de animadoras y, por supuesto, tiene un novio modelo. Sin embargo, su mundo ideal se destruye cuando su familia y amigos empiezan a sospechar que puede ser lesbiana. Para "ayudarla" a "superar" esta supuesta fase, la envían a un campamento de reconversión sexual, donde la terapia consiste en cercenar su identidad y convertirla en una chica "normal".