En 1884, un joven oficial británico, Harry Faversham, se enfrenta a la presión de sus colegas y familiares cuando se alista para la guerra en Sudán. Sin embargo, en un momento crítico, decide renunciar al ejército, sintiéndose incapaz de cumplir con las expectativas de valentía que se le imponen. Su decisión provoca una tormenta de reacciones, y sus tres amigos, en señal de desprecio, le envían cuatro plumas blancas, símbolo de cobardía.