Un agente del FBI, interpretado por un carismático y torturado, está en una carrera contrarreloj cuando un asesino en serie decide convertirlo en su próximo juego macabro. Después de haber pasado años persiguiendo al criminal, lo que parecía ser una captura inminente se convierte en una pesadilla cuando el asesino comienza a jugar con él, dejando pistas y desafiándolo a cada paso.