Año 1946, Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Rachael Morgan (Keira Knightley) llega a Hamburgo para reunirse con su esposo, Lewis (Jason Clarke). La ciudad está en ruinas destruida por los embates de la guerra y es pleno invierno, el frio se deja sentir hasta los huesos. El coronel británico recibe la misión de reconstruir la destruida ciudad. Al mudarse a su nueva casa, Lewis toma una inusual decisión: compartirán esta gran casa con sus antiguos propietarios, a los que se les había requisado su propiedad.