En un futuro no tan lejano, la humanidad ha sido casi completamente convertida en vampiros debido a una extraña plaga que transforma a la población en criaturas sedientas de sangre. Con el suministro humano de sangre en constante disminución, los vampiros luchan por sobrevivir en un mundo donde la noche es eterna. La sociedad se ha adaptado a esta nueva realidad, creando sofisticadas infraestructuras para la cría y recolección de humanos, los cuales son ahora considerados un recurso valioso.