Después de haber caído en desgracia, el torpe y carismático espía británico se encuentra retirado y escondido en un monasterio budista en el Tíbet, donde intenta encontrar la paz interior y superar su fracaso. Sin embargo, el mundo de la inteligencia británica no puede permitirse prescindir de su peculiar estilo. Cuando una amenaza inminente se cierne sobre el reino, con un complot internacional que implica un grupo de asesinos a sueldo, la agencia decide que es hora de que vuelva a la acción.