En un soleado día, Mike, el entrañable y algo torpe monstruo, acaba de comprar un nuevo y reluciente coche, un vehículo que no solo emana modernidad, sino que también está repleto de tecnología avanzada. Lleno de emoción y orgullo, decide conducir a Sulley, su mejor amigo y compañero monstruoso, en un paseo por la ciudad. Sin embargo, lo que debería ser un viaje tranquilo se convierte rápidamente en un torbellino de caos.