En un mundo donde los jóvenes villanos luchan por dejar atrás la oscuridad de sus padres, la historia sigue a Mal, la hija de Malefica, quien se ha adaptado a la vida en Auradon. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos por encajar en este nuevo entorno, empieza a sentir la presión de la perfección y la responsabilidad que implica ser parte de la realeza. Cuando aparece una nueva amenaza, su antiguo hogar, la Isla de los Perdidos, se convierte en el foco de atención.