En el tercer año en Hogwarts, Harry Potter se enfrenta a un nuevo desafío cuando escapa de la prisión mágica de Azkaban un notorio prisionero llamado Sirius Black, quien supuestamente está tras él. Mientras Harry se adapta a la vida escolar, los misteriosos Dementores, criaturas que custodian Azkaban, comienzan a acechar el castillo, afectando a todos los estudiantes. La atmósfera se vuelve más oscura, y Harry siente una conexión inexplicable con Sirius, la figura que todos temen.