En un futuro cercano, los boxeadores humanos han sido reemplazados por robots gigantes que pelean en emocionantes combates. Charlie Kenton, un ex boxeador que ha visto mejores días, intenta sobrevivir en este mundo de acero y circuitos, viajando de una pelea a otra con la esperanza de conseguir un golpe de suerte. Sin embargo, su suerte parece agotarse, y su objetivo de alcanzar la gloria se complica cuando se entera de la muerte de su exnovia y se convierte en el responsable de su hijo de 11 años, Max, a quien apenas conoce.