En el corazón del bullicioso Los Ángeles, una madre soltera llamada Flor, originaria de México, busca un futuro mejor para su hija Cristina. Para lograrlo, acepta un trabajo como cocinera en la lujosa casa de los Clasky, una familia anglosajona adinerada y disfuncional. Desde el primer día, las diferencias culturales y lingüísticas son evidentes, creando un choque cómico y, a veces, doloroso.