En un remoto pueblo de Inglaterra, una joven niñera llamada Greta acepta el trabajo de cuidar a un extraño niño que, sorprendentemente, no es humano. Al llegar a la antigua mansión, descubre que el "niño" es en realidad una elaborada figura de cerámica, que representa a un pequeño de aspecto inquietante. Sin embargo, los propietarios de la casa, una pareja anciana, le explican que deben seguir un conjunto rígido de normas y rituales para cuidar de su “hijo”.