En un día aparentemente normal, la Casa Blanca se convierte en blanco de un ataque terrorista altamente coordinado. Un grupo de mercenarios armados, liderados por un astuto y despiadado líder, logra infiltrarse en el complejo presidencial, tomando como rehenes a los miembros del gobierno y, por supuesto, al propio presidente de Estados Unidos. La situación es crítica y el caos impera, ya que los terroristas tienen un plan devastador de proporciones catastróficas.