En la bulliciosa y a menudo sombría ciudad de Nueva York, dos detectives veteranos de la policía, interpretados por Robert De Niro y Al Pacino, se encuentran en la caza de un asesino en serie que ha estado desatando el caos en la ciudad. La trama se centra en la complejidad de su relación, en la que la amistad y la desconfianza se entrelazan a medida que se enfrentan a una serie de asesinatos que parecen tener un patrón inconfundible: todos los hombres que son asesinados habían escabullido el sistema judicial y se habían librado de sus crímenes.