En esta hilarante y disparatada secuela, Harold y Kumar están listos para disfrutar de un tranquilo viaje a Ámsterdam. Todo parece ir sobre ruedas hasta que un pequeño malentendido en el aeropuerto les convierte en los principales sospechosos de un complot terrorista. Después de ser atrapados con un dispositivo que parece sospechoso, nuestros héroes terminan en las garras de las autoridades, siendo llevados a Guantánamo Bay.