En 1947, un octogenario detective, ya retirado, busca descifrar los misterios que aún lo persiguen. Mientras se acomoda en una tranquila granja en Sussex, donde intenta encontrar paz alejado de la agitada vida de Londres, su mente sigue ocupada por un caso que lo atormenta. A medida que su memoria se desdibuja, se da cuenta de que las piezas del rompecabezas que dejó atrás no encajan como solían hacerlo, especialmente el enigma de un asesinato en el que estuvo involucrado décadas atrás.