En un mundo marcado por la opresión y la desesperanza, un humilde carpintero de Nazaret emerge como la figura más revolucionaria del pueblo. Desde su nacimiento, se presenta como el hijo prometido, destinado a cambiar el rumbo de la humanidad. A lo largo de su vida, realiza milagros asombrosos que desafían las leyes de la naturaleza: devuelve la vista a los ciegos, sana a los leprosos y resucita a los muertos, atrayendo a multitudes que buscan redención y esperanza.