En un pequeño pueblo de Estados Unidos durante la década de 1930, Vergie Winters es una joven soñadora atrapada en una vida monótona. La película sigue a Vergie, una mujer cuya pasión por la pintura y la aventura contrasta con las expectativas tradicionales de su entorno. Trabaja en la tienda de su padre, donde aspira a algo más que un futuro de limpieza y cocina. Un día, conoce a un artista itinerante que pasa por su pueblo. Su carisma y espíritu libre despiertan en ella un deseo forjado en colores y formas, llevándola a cuestionar su vida y las limitaciones impuestas por su familia.