En la Europa de 1946, tras el final de la Segunda Guerra Mundial, la reconstrucción no es solo física, sino emocional. La historia sigue a Rachael, una madre que llega a una ciudad devastada en Alemania. En un intento por comenzar de nuevo, se reúne con su esposo, Lewis, un oficial británico que es asignado para supervisar la ocupación. Sin embargo, la casa que han tomado para vivir no está vacía; pertenece a Stefan, un alemán que ha perdido todo. Cuando Lewis decide darles un hogar temporal a él y a su hija, la tensión es palpable.