En un futuro distópico donde el avance tecnológico ha llevado a los videojuegos a un nuevo nivel, un millonario llamado Ken Castle ha creado una experiencia de juego en la que los humanos son controlados como personajes en un videojuego masivo. En este inquietante mundo, los jugadores se convierten en marionetas de los "controladores", quienes adquirieren habilidades y notoriedad a través de sus avatares en una lucha mortal por la supervivencia y la gloria.