En un día que comenzó como cualquier otro, un niño llamado Alexander se despierta con el pie izquierdo. Sus problemas empiezan desde el desayuno, cuando su cereal se cae al suelo y su madre, totalmente distraída, le deja en la casa el zapato equivocado. Mientras trata de sobrellevar su caos matutino, se da cuenta de que, por alguna razón, todo lo malo que le pueda pasar está decidido a hacerlo sufrir. Desde las travesuras de sus hermanos hasta el desastre en la escuela, cada pequeño tropiezo solo parece conducir a un desastre mayor.