En el tumultuoso contexto de la Alemania del siglo XVI, un monje agustiniano llamado Martín Lutero se sumerge en una profunda crisis espiritual que lo lleva a cuestionar las prácticas y doctrinas de la Iglesia Católica. Cargando con el peso de sus dudas, Lutero se da cuenta de la corrupción y la venta de indulgencias que impera en el vaticano, un sistema que promete el perdón a cambio de dinero. Ardiendo en indignación y convencido de que la salvación no puede comprarse, comienza a desafiar la autoridad eclesiástica.