Dos astrónomos realizan una gira mediática para advertirle a la humanidad de un cometa mortal que está en rumbo de colisión con la Tierra. La respuesta del mundo: ¿Y?
Aunque Nick es un policía que acaba de morir asesinado, es reclutado para trabajar con Roy, un agente que murió hace cientos de años. Ambos forman parte del “Rest In Peace Department”, que se encarga de perseguir a los demonios que habitan en el mundo de los vivos y de mandarlos al infierno. A Nick le cuesta hacerse a la idea de su condición de muerto, y no acepta estar alejado de su esposa, a la que envía reiteradas señales para que perciba su presencia. Al menos, gracias a su empleo post mortem, el joven agente podrá trabajar en el caso de su propio asesinato.
Mientras planifica su próximo golpe, Doug MacRay, un atracador de bancos de Boston, tiene que esforzarse por controlar sus sentimientos por Claire, la directora de uno de los bancos que atracó. Al mismo tiempo, intenta esquivar al agente del FBI que le sigue los pasos.
Tank (Dane Cook) es un joven especialista en seducir y, sobre todo, en ofender a las mujeres. Y por eso le contratan: los ex novios le pagan para que salga con sus ex chicas y haga que pasen un rato horrible. Después, tras esa cita espantosa, ellas suelen volver encantadas. Todo va bien hasta que el mejor amigo de Tank, Dustin (Jason Biggs), contrata sus servicios para recuperar a su ex, Alexis (Kate Hudson). Pero la presunta horrible cita no lo es tanto y Tank se enamora de Alexis.