En un esfuerzo por conmemorar el centenario de la tragedia del Titanic, una ambiciosa compañía de cruceros decide construir un lujoso barco inspirado en el legendario transatlántico. Con la promesa de ofrecer una experiencia única y memorable, el nuevo barco emprende su viaje inaugural desde el mismo puerto de Southampton hacia Nueva York, atrayendo la atención de medios de comunicación y turistas por igual.