En un imperio romano en plena decadencia, la historia profundiza en la vida de un joven tribuno llamado Marco, quien se encuentra atrapado entre la lealtad a su emperador y el creciente atractivo del cristianismo. Mientras el cristianismo se expande, Marco se ve envuelto en un torbellino de emociones y conflictos interiores, atraído por la paz y la esperanza que la nueva fe ofrece a la opresiva realidad de la vida romana.