Un esquema Ponzi envía a George Needleman y a su familia a Protección de Testigos, en un lugar donde nadie podría encontrarlos: el hogar de Madea, un refugio... de todo tipo.
Jessica Olsen, una chica de Michigan, encuentra ridícula la actitud de su hermana, obsesionada con el cantante Christopher Wilde. Un día parte con su familia hacia Los Ángeles con la única idea de visitar a su abuela, mientras que su hermana pretende aprovechar el viaje para encontrar a Christopher Wilde. Pero el azar hará que sea Jessica la que le encuentre.