En esta mágica secuela, han pasado 15 años desde que Giselle, la encantadora protagonista de un mundo de cuentos de hadas, dejó su vida de ensueño en Álvarez para establecerse en el bullicioso suburbio de Nueva York. Ahora, Giselle se enfrenta a la rutina de la vida diaria junto a su esposo Robert y su hija Morgan, quien está lidiando con la típica crisis adolescente. Para resolver sus problemas familiares y recuperar la chispa en su matrimonio, Giselle desea que su familia viva una vida tan mágica como la que solía tener.