En el año 140 d.C., el joven centurión Marcus Aquila llega a la remota y bravía Escocia con un objetivo en mente: redimir el honor de su familia y recuperar el estandarte perdido de la Novena Legión Romana. Este símbolo, conocido como el Águila, fue un emblema de poder y prestigio que se esfumó en el territorio hostil tras la desastrosa derrota de la legión a manos de tribus celtas. Con su tío como su único apoyo, Marcus, decidido y ferviente en su misión, se adentra en un mundo salvaje donde las lealtades se dividen entre culturas y el peligro acecha a cada paso.