En un vuelo transatlántico, el agente de la Administración de Seguridad en el Transporte, Bill Marks, se encuentra luchando con sus demonios personales mientras trata de llevar a cabo un vuelo de rutina. Sin embargo, la calma se convierte en caos cuando recibe un misterioso mensaje de texto que lo amenaza, afirmando que uno de los pasajeros morirá cada 20 minutos si no se le transfieren grandes sumas de dinero a una cuenta bancaria.