Marlo es una madre de tres hijos, incluida una recién nacida, que se siente abrumada por las exigencias de la maternidad y la rutina diaria que parece nunca acabar. Su vida se ha convertido en un torbellino de pañales, biberones y noches sin dormir, mientras su esposo, Drew, parece estar más en la nube de su trabajo que en la realidad de su hogar. Tras una recomendación de su hermano, Marlo acepta la idea de contratar a una niñera nocturna, Tully, con la esperanza de que le brinde algo de alivio.